Diferencia entre fumar y vaporizar marihuana ¡Decide lo mejor para ti!

Utilizar vaporizadores para marihuana es una práctica que está cada vez más de moda entre los consumidores de cannabis.

Y es que se ha comprobado que esta acción proporciona más beneficios para el organismo, por lo que se considera una forma más saludable y segura de consumir esta planta.

Además, el proceso de vaporización resulta mucho más discreto que el de fumar la marihuana como se acostumbra en la actualidad, razón por la cual los amantes del cannabis se están uniendo a la tendencia más eficaz y segura: la vaporización.

¿A qué se refiere la vaporización?

El proceso de vaporización del cannabis consiste en calentar la hierba a una temperatura específica para activar sus terpenos y cannabinoides, los cuales son liberados en forma de vapor, que es inhalado paulatinamente.

Vaporizar la marihuana no produce ningún tipo de humo, gracias a que el cannabis no se quema totalmente, por lo que no produce efectos adversos a largo plazo para la salud debido a que se prescinde de la combustión que libera ciertos radicales libres y toxinas perjudiciales para el organismo.

¿Qué diferencias existen entre el proceso de vaporización y la fumada común?

Liberación de toxinas

Cuando se fuma un tabaco de marihuana, la hierba se quema en su totalidad.

Ese proceso de combustión trae como consecuencia la liberación de una serie de toxinas y radicales libres que afectan el organismo.

Tal como ocurre cuando se fuma un tabaco, es probable que el humo generado al fumar cannabis también contenga algunas sustancias que estimulan la aparición del cáncer (entre ellas el naftaleno, el benceno y el tolueno); sin embargo, se estima que éstas se presentan en cantidades menores cuando se trata de marihuana.

Algo contrario a esto ocurre con el alquitrán, una sustancia bastante tóxica que se encuentra en el humo de la marihuana en cantidades superiores a la del tabaco.

Dicha sustancia genera problemas de salud a escala pulmonar, en especial por que la aspiración o calada de la hierba suele ser mucho más extensa que la de los cigarrillos.

El monóxido de carbono es un gas venenoso que también se consume al fumar la marihuana, el cual resulta muy letal cuando se inhala en grandes cantidades; no obstante, cuando se fuma cannabis con frecuencia su efecto dañino se manifiesta a largo plazo, afectando directamente el sistema respiratorio.

El vaporizar la hierba, entonces, beneficia tanto al consumidor como a quien le rodea, pues no son sometidos a los efectos provocados por el humo del papel en el que se envuelve la hierba a la hora de fumarla.

Experiencia

Las personas que fumaban marihuana y han decidido iniciar el consumo a través del proceso de vaporización consideran que la experiencia proporcionada por los efectos de la hierba es mucho más amena y el consumo es menos complejo, pues solo necesitan limpiar frecuentemente el vaporizador.

En el caso de los usuarios más experimentados, la mayoría de ellos no vuelve a utilizar el método de fumar, pues con la vaporización pueden controlar de diversas maneras los efectos que desean obtener.

Intensidad del olor

Debido a que la vaporización del cannabis elimina completamente los efectos químicos que produce el encender la hierba, los olores que están asociados a la combustión desaparecen, por lo que puede consumirse en cualquier momento y el cualquier lugar de una forma más discreta.

Los subproductos

Cuando se fuma la marihuana, al igual que el cigarrillo, se genera una serie de subproductos como la resina, que se acumula hasta causar la obstrucción de las pipas, cosa que no ocurre con la vaporización, pues ésta no exige el uso de ceniceros o pipas porque se coloca toda la hierba a consumir de una sola vez en el vaporizador.

Residuos en el cuerpo

Algunas personas que fuman la marihuana suelen presentar una mancha específica tanto en los dedos como en los dientes; además de la impregnación del olor en el cabello, los muebles y la ropa.

Esto no ocurre cuando la hierba se somete al proceso de vaporización, por lo que los efectos sociales son más ventajosos.

Privacidad

Este es uno de los aspectos que más ha preocupado a los consumidores de marihuana, pues en los países donde su uso es legal suele incomodar a quienes no la fuman, tal como ocurre con el cigarrillo, por lo que obliga al usuario a retirarse a un lugar abierto donde pueda provocarse el colocón sin molestar a quienes le rodean.

Esto se produce como consecuencia de que fumar la marihuana libera un olor bastante fuerte que no es agradable para todas las personas.

En el caso de la vaporización, como es un proceso personal con el que no se emanan olores y sustancias de la combustión, no suele provocar molestia en las demás personas.

Es más, algunos hasta pasan desapercibidos.

Eficiencia

La marihuana que se fuma, libera algunos de sus componentes que generalmente quedan esparcidos en el aire, ya sea porque han sido inhalados o no, por lo que se pierden algunas de sus propiedades como consecuencia de que el cigarrillo sigue encendido, por lo que pierde hasta un 30 % de su potencial.

Por su parte, cuando el cannabis es inhalado, un alto porcentaje de su THC se conserva y puede ser aprovechado por quien lo consume, logrando de esa forma una eficiencia mucho mayor que cuando se fuma, pues no pierde su potencial natural.

Economía

Adquirir vaporizadores para marihuana de última generación, con una marca bastante reconocida como DaVinci o Pax y un buen servicio técnico es una inversión que puede amortizarse en un periodo aproximado de ocho meses, es decir, la obtención de éste es retribuida en un plazo entre medio y corto.

Esto se traduce en que resulta mucho más rentable comprar un vaporizador que comprar todo lo que se utiliza a la hora de fumar la hierba, dado que este método resulta un gasto constante.

Sabor

El cannabis posee terpenos, que se trata de unos compuestos encargados de proporcionarle su sabor característico, los cuales son bastante sensibles y volátiles frente al calor.

Esto quiere decir que cuando se fuma, el calor excesivo destruye los terpenos, por lo que la hierba pierde un poco de sabor, incluso antes de la primera aspiración.

Contrario a esto, al vaporizarla el sabor se concentra mucho más, optimizando la función de los terpenos siempre que se utilice una temperatura adecuada; teniendo en cuenta que estos componentes cuentan con puntos diferentes de ebullición.

Así, el linalool tolera temperaturas superiores a los 118°C, mientras que el betacariofileno se libera máximo a ese nivel de calor.

Esto representa una gran ventaja, pues dependiendo de la temperatura que se aplica a la marihuana así será la intensidad de su sabor, permitiendo a los usuarios controlarlo.

Personalización

La intensidad de los efectos que proporciona el consumo de cannabis no se puede regular cuando se fuma, ya que el cannabis se quema completamente, mientras que a través del proceso de vaporización sí es posible establecer el nivel de colocón que se desea al inhalar la hierba.

Esto se debe a que la regulación de la temperatura con la que se evapora el cannabis controla también la liberación de los cannabinoides; por ejemplo, cuando se somete a alta temperatura la emanación de dichas sustancias es superior, por lo que la intensidad del colocón es mayor también (es importante no superar los 229 °C, pues está muy cerca de la combustión y el efecto será contrario.

De igual manera, quienes prefieren sentir los efectos de forma paulatina suelen programar a unos 150 °C el vaporizador, mientras que aquellos que se inclinan por un subidón medio suelen utilizar entre 166 °C y 187 °C.

Todas estas diferencias se inclinan hacia la vaporización, a la vista de que suele ofrecer más beneficios que desventajas en comparación con la fumada común.

Es por ello que los consumidores están pasándose a la vaporización día tras día.

Entre las ventajas que más atraen a los consumidores de marihuana hacia la vaporización destaca el hecho de que sus efectos sobre la salud resultan menos nocivos que los que se producen a la hora de fumar el cannabis, minimizando entonces el riesgo de padecer alguna afección pulmonar a medio o largo plazo.

Se trata de una realidad comprobada por estudios científicos como el del Harm Reduction Journal, en el año 2007, donde se concluyó que la vaporización de la marihuana reduce las posibilidades de padecer los problemas respiratorios que produce fumar la hierba.

Este nuevo método de consumo de la marihuana, ya sea con fines medicinales o recreativos, representa en la actualidad la manera más segura y fiable de usar el cannabis; además, proporciona una discreción ideal para evitar causarle molestias a quienes se encuentran alrededor del usuario.

Aquellas personas que tienen su propio cultivo de marihuana en casa, ahora tienen la opción de consumir sus mejores cogollos, aprovechando al máximo sus componentes y los efectos que producen, gracias a los vaporizadores, los cuales se encuentran en el mercado de diferentes marcas, modelos y precios.

Si estás interesado en adquirir un vaporizador, nuestro post Los mejores vaporizadores portátiles 2019 puede serte de gran ayuda.

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